Los efectos de la formación del nuevo gobierno no se han hecho esperar. Recién terminado el Telediario del mediodía soy completamente consciente de ello. Tan centrados han estado todos en cubrir “la noticia” que se han olvidado del resto. La solución habitual para llegar a los deportes cubriendo contenidos variados es bien sencillo: una de economía a pie de calle, sin escatimar en interesantísimas entrevistas a seis de los veinte tenderos del mercado y a alguno de sus clientes habituales; otra de violencia de género y, por último, la siempre recurrente DGT amenizándonos la comida con estadísticas y números varios y… Voilà! Ya tenemos el patrón básico de un telediario. Sin embargo, y gracias a la inagotable fuente de recursos que parece ser Internet, ha aparecido un nuevo género de noticias: “rarezas varias con las que nuestro reportero acaba de topar”. Y es gracias a esa novedad, cortesía de A3 noticias, que quizá de hoy en adelante pueda mantener mi blog un poquito más actualizado. Eso o lo que se me ocurra, ¡vaya! Porque a partir de ahora solo voy a tardar dos segundos en doblar una camiseta. Para quienes duden de mi palabra, allá va, pero ya saben: Si parpadean se lo van a perder.
sábado, 12 de abril de 2008
lunes, 31 de marzo de 2008
Escapada reveladora
Quizá sea yo la que pasa por encima de las cosas sin pararse demasiado a pensar en ellas, pero sinceramente, ¿alguno de vosotros, zaragozanos, había pensado alguna vez que el nombre de Ranillas podía provenir de ranas? Si fuera el meandro de ranicas… ¡Pues aún! Pero Ranillas… ¡Vaya sorpresa!
Ni más ni menos que un inglés ha tenido que hablar para que yo me enterara de ello. Y sin embargo, por lo que he podido comprobar, seguro que a otros ya les había llegado la noticia.
Tere, Esperanza, Luis, Juan: ¿echasteis a suertes la aparición como extras en el vídeo?
Segunda pregunta: ¿Cómo puede ser que pasara un equipo de rodaje por la Miguería y por Tabernillas y no coincidieran conmigo? ¿Irían entre semana? … misterios de la vida.
Tercera pregunta: ¿alguien toma churros en un brunch? ¡No hombre, no! Primero viene el desayuno y después el aperitivo; justo, justo para llegar a la comida con algo de hambre todavía. Y si me apuras, aún se puede meter cual cuña un cafecito con leche entre medio; pero perderse una cosa por la otra ¡jamás!
Y si el reportaje termina con Delicias será por las gratas sorpresas que le haya podido proporcionar la escapada; que si tiene que ser por la estación en sí… ¡Vamos buenos!
De todas maneras, siempre se disfruta escuchando al foráneo ensalzar algo querido, así que… ¡Gracias por estos minutillos!
Ni más ni menos que un inglés ha tenido que hablar para que yo me enterara de ello. Y sin embargo, por lo que he podido comprobar, seguro que a otros ya les había llegado la noticia.
Tere, Esperanza, Luis, Juan: ¿echasteis a suertes la aparición como extras en el vídeo?
Segunda pregunta: ¿Cómo puede ser que pasara un equipo de rodaje por la Miguería y por Tabernillas y no coincidieran conmigo? ¿Irían entre semana? … misterios de la vida.
Tercera pregunta: ¿alguien toma churros en un brunch? ¡No hombre, no! Primero viene el desayuno y después el aperitivo; justo, justo para llegar a la comida con algo de hambre todavía. Y si me apuras, aún se puede meter cual cuña un cafecito con leche entre medio; pero perderse una cosa por la otra ¡jamás!
Y si el reportaje termina con Delicias será por las gratas sorpresas que le haya podido proporcionar la escapada; que si tiene que ser por la estación en sí… ¡Vamos buenos!
De todas maneras, siempre se disfruta escuchando al foráneo ensalzar algo querido, así que… ¡Gracias por estos minutillos!
Video entero en la página del Independent:
http://www.independent.co.uk/extras/sound-and-vision/?vid=795513
domingo, 23 de marzo de 2008
Viernes Santo en la ciudad condal
Todos sabemos que el éxito en la búsqueda por Internet depende no tanto de la paciencia como de la pericia para dar con las palabras mágicas.
Pues no debía andar yo muy fina estos días, porque mi objetivo se me resistió como pocos hasta el momento. Acuciada por el inminente fin de la semana santa, dejé de lado la búsqueda virtual para lanzarme a la física. Y es que años de entrenamiento en la escena semanasantera hacen desarrollar a una el olfato al acecho del incienso y el oído a la captura de trompetas y tambores.
El caso es que, con la huída de los autóctonos en busca de nieve y buen tiempo, y la consecuente invasión de hablantes de indescifrables lenguas, la cosa se complicó más de lo esperado. Confusión y desorientación, ante todo, era lo que reinaba; pese a los esfuerzos de los asiduos por imponer silencio. Al final, la experiencia mereció la pena e incluso llegué a ver a la Esperanza Macarena bailando bajo el palio para acercarse al Señor del Gran Poder al ritmo de “¡Guapa!, ¡guapa!”.
¡Cuántas sorpresas me depara esta ciudad! Eso sí, las flores del cristo… Blaugranas, ¡no podía ser menos! Y en palio de la virgen… ¡el escudo de Barcelona!
Pues no debía andar yo muy fina estos días, porque mi objetivo se me resistió como pocos hasta el momento. Acuciada por el inminente fin de la semana santa, dejé de lado la búsqueda virtual para lanzarme a la física. Y es que años de entrenamiento en la escena semanasantera hacen desarrollar a una el olfato al acecho del incienso y el oído a la captura de trompetas y tambores.
El caso es que, con la huída de los autóctonos en busca de nieve y buen tiempo, y la consecuente invasión de hablantes de indescifrables lenguas, la cosa se complicó más de lo esperado. Confusión y desorientación, ante todo, era lo que reinaba; pese a los esfuerzos de los asiduos por imponer silencio. Al final, la experiencia mereció la pena e incluso llegué a ver a la Esperanza Macarena bailando bajo el palio para acercarse al Señor del Gran Poder al ritmo de “¡Guapa!, ¡guapa!”.
¡Cuántas sorpresas me depara esta ciudad! Eso sí, las flores del cristo… Blaugranas, ¡no podía ser menos! Y en palio de la virgen… ¡el escudo de Barcelona!
jueves, 28 de febrero de 2008
Extrañas reacciones
La conversación ha ido más o menos así:
- “Llevo siglos pensando en llamarte, pero ya sabes, entre unas cosas y otras…”
- “Sí, sí, igual que yo.”
- “Bueno, de hecho llevo con ello pendiente desde el día en que se quemó la puerta aquella de Seúl. No sabes lo que me acordé del viaje. ¡Estaba seguro de haberla visto! ¡Qué bien nos lo pasamos!”
A un lado de la línea, Miky, uno de los cuatro integrantes del asalto a Seúl en los calurosos días de Agosto de 2006; al otro, yo.
A raíz de esto empiezo a rebuscar entre los mails enviados por aquella época, porque estoy segura de haber escrito la anécdota con la que Miky ha identificado la puerta sin problemas. Y… Efectivamente, ¡no lo dejé pasar! Pero ya que hoy lo hemos recordado al teléfono con unas carcajadas, ¡que quede también por escrito! Para los olvidadizos aquí sigue el mail del 25 de Agosto y para los incrédulos… el documento gráfico.
“Hoy, por fin, han caído cuatro gotas, y para un chirimiri que cae, va y nos pilla en la calle. Hemos decidido que para pasar ese pequeño chaparroncillo no había nada mejor como iniciar la búsqueda y captura de un Starbucks (que un poco de influjo occidental ¡no va naaaaada mal!), y de ahí nuestra puesta en marcha sin rumbo. Debo decir a nuestro favor que en las zonas más comerciales, das una patada y, como en todo el mundo, salen un par de Starbucks, tres Dunkin Donuts, otros tantos McDonalds y demás.
Otra puntualización, para que os hagáis a la idea de la situación, es que aquí los coches tienen una preferencia absoluta, y por lo tanto, te salen canas esperando a cruzar la calle en superficie.
Pues estábamos en uno de esos cruces, esperando bajo la lluvia, cuando un coreano pasadito de los 50 me empieza a hacer una especie de signos indescifrables; o… ¡sí! ¿¡Es eso lo que me quiere decir!? ¡Pues parece que sí! ¡Que me metiera debajo de su paraguas! Bueno…Para qué explicar más. ¡No sé quién se ha reído más; si yo, Pilar, Miky y Joan o la gente de alrededor viendo mi cara! El caso es que al final, me he mojado un poquito menos, jiji.”
La única relación con Namdaemun, la puerta que quedó reducida a cenizas hace escasos días, es que esto ocurrió en uno de los cruces que la circundan; pero es que no hay como una buena anécdota para identificar un lugar.
- “Llevo siglos pensando en llamarte, pero ya sabes, entre unas cosas y otras…”
- “Sí, sí, igual que yo.”
- “Bueno, de hecho llevo con ello pendiente desde el día en que se quemó la puerta aquella de Seúl. No sabes lo que me acordé del viaje. ¡Estaba seguro de haberla visto! ¡Qué bien nos lo pasamos!”
A un lado de la línea, Miky, uno de los cuatro integrantes del asalto a Seúl en los calurosos días de Agosto de 2006; al otro, yo.
A raíz de esto empiezo a rebuscar entre los mails enviados por aquella época, porque estoy segura de haber escrito la anécdota con la que Miky ha identificado la puerta sin problemas. Y… Efectivamente, ¡no lo dejé pasar! Pero ya que hoy lo hemos recordado al teléfono con unas carcajadas, ¡que quede también por escrito! Para los olvidadizos aquí sigue el mail del 25 de Agosto y para los incrédulos… el documento gráfico.
“Hoy, por fin, han caído cuatro gotas, y para un chirimiri que cae, va y nos pilla en la calle. Hemos decidido que para pasar ese pequeño chaparroncillo no había nada mejor como iniciar la búsqueda y captura de un Starbucks (que un poco de influjo occidental ¡no va naaaaada mal!), y de ahí nuestra puesta en marcha sin rumbo. Debo decir a nuestro favor que en las zonas más comerciales, das una patada y, como en todo el mundo, salen un par de Starbucks, tres Dunkin Donuts, otros tantos McDonalds y demás.
Otra puntualización, para que os hagáis a la idea de la situación, es que aquí los coches tienen una preferencia absoluta, y por lo tanto, te salen canas esperando a cruzar la calle en superficie.
Pues estábamos en uno de esos cruces, esperando bajo la lluvia, cuando un coreano pasadito de los 50 me empieza a hacer una especie de signos indescifrables; o… ¡sí! ¿¡Es eso lo que me quiere decir!? ¡Pues parece que sí! ¡Que me metiera debajo de su paraguas! Bueno…Para qué explicar más. ¡No sé quién se ha reído más; si yo, Pilar, Miky y Joan o la gente de alrededor viendo mi cara! El caso es que al final, me he mojado un poquito menos, jiji.”
La única relación con Namdaemun, la puerta que quedó reducida a cenizas hace escasos días, es que esto ocurrió en uno de los cruces que la circundan; pero es que no hay como una buena anécdota para identificar un lugar.

Referencias:
amigos,
Corea,
curiosidades,
Namdaemun,
personajes,
Seúl
jueves, 21 de febrero de 2008
¿Quién dijo que detuvieras tu camino?
Ha habido momentos para todo entre nosotros. Desde su nacimiento en un frío día de reyes, pasando por su primera rayita contra una roca en la montaña durante su más tierna infancia, sus días de cole y universidad, sus valientes luchas en primera línea contra espadachines de diversa calaña, hasta sus últimos y desconcertantes cambios de humor debido a las idas y venidas por el globo de su infatigable compañera. Tras más de diez años de compenetrada y agradable convivencia, acaba de tener lugar entre nosotros el acontecimiento más temido: mi reloj ha sufrido daños aparentemente irreparables.
Con una lagrimita cayéndome por la mejilla yo me resisto a nuestra separación, mientras las manecillas de la pobre criatura siguen luchando con fuerza contra su jubilación anticipada, así que habrá que hacer lo imposible por que podamos continuar juntos nuestra andadura.
Me voy en busca de un médico que le ponga una escayola. ¡Que diez años no son nada y aún nos queda mucho por ver!
miércoles, 20 de febrero de 2008
Morriña en grandes dosis
Hoy la nostalgia se ha apoderado de mí. Nostalgia de miles de sensaciones. Hoy he revivido momentos de incertidumbre de hace dos años. Hoy me he puesto delante de un reducidísimo grupo de estudiantes para intentar transmitirles desde un punto de vista humano qué es realmente vivir en Seúl. ¡Qué sensación tan extraña!
Precedida por la presentación de Japón no he podido por menos que volver atrás en el tiempo. En ese mismo lugar estuve sentada yo hace ahora dos años, sabiendo que mi futuro cercano dependía de un profesor de actitud inescrutable. Momentos de tanteo, de preparación, de estudio, de tensión, de larguísimas conversaciones con la familia y amigos, y finalmente, de decepción. Fue la tarde más dura que recuerdo haber pasado en el despacho, sabiendo que Tokio no era mi destino. Forzando una sonrisa poco sentida en su momento pero de agradecimiento de tener un destino asiático que tanto había deseado. Sentimientos encontrados, vaya. Recuerdo con claridad aquellas palabras de consuelo de Ana que en su momento resonaban sin demasiado sentido por mi cabeza: "Si no te han dado Japón, será porque no era donde tenías que ir."
Un año después todas esas sensaciones parecían haberse borrado de mi memoria. Hace un año, en este mismo día a la misma hora, sentía un hormigueo en el estómago por la vuelta a casa. Sí, sí, a casa. A Sangwangsimni. A Hanyang. A Sinchon. Al encuentro de todas las personas que hicieron de Seúl mi casa y de ellas, mi familia allá.
Cuánta agua ha caído en estos dos años. Hoy, además de revivir cierta amargura de aquellos días en Barcelona, he podido rememorar paso a paso todo lo que me sobrevino a partir de ese momento. Y lo único que ha venido a mi mente han sido buenos recuerdos y a mi cara, una sonrisa. ¡Creo que Ana tenía razón!
martes, 5 de febrero de 2008
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