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lunes, 24 de septiembre de 2007

Disculpas...



El tiempo va pasando y un día cualquiera, después de comer con la yaya en “La Torreta”, te das cuenta de que se te han hecho las tantas.

Podría considerarse parte del anecdotario farmacéutico de Cariñena; pero yo prefiero que lo consideréis una cariñosa disculpa a mi dejadez en el blog. ¡Intentaré dejar rastro de mis andanzas con mayor asiduidad!

lunes, 2 de julio de 2007

A mi querido "keun" (근)


Ya desde antes de completar mi primera línea en este blog tenía lo que yo consideraba una asignatura pendiente: escribir sobre el apasionante mundo del mercado. Y es que pasear por un mercado local no sólo es una delicia, sino que además es una lección magistral sobre infinidad de aspectos del país en el que te encuentras; una mezcla de sensaciones, olores, miradas... ¡Todo!

Por supuesto Corea no se queda atrás en eso, y por suerte he podido comprobarlo desde el primer día en esta ciudad. Qué buen recuerdo el de aquel primer paseo con un jet-lag aún sin superar en dirección a “la luz”, de la que ya he hablado en otra ocasión y que ahora puedo llamar por su nombre: Dongdaemun. Fue en esa primera tímida aproximación a la ciudad en la que descubrimos el que luego ha sido motivo de felicidad, lugar de recreo, escenario de práctica de mi limitado coreano y, naturalmente, centro de mis compras semanales a lo largo de un año: el mercado de Jungang, en Sindang.

Pero es que el mercado coreano no se queda ahí a los ojos del foráneo, sino que deleita con el increíble mundo de las medidas coreanas. Y es que… ¿Por qué restar diversión a las compras unificando el sistema al uso de los kilogramos? ¡No escatimemos en variedad! Así es como te topas con manzanas a 2000 wons el “kae” (개), cacahuetes a 1000 wons el “bong” (봉), melones coreanos a 3000 wons el “jul” (줄) o pollos a 5000 wons el “mari” (마리). Pero mientras todos estos no son más que términos que indican si compras una pieza, una bolsa, un manojo, una cajita o lo que sea… Existe una medida que supera a todas las demás. Mi medida favorita: el “keun” (근). Esa sí que es una medida caprichosa. El “keun” es ni más ni menos que 400g. en frutería, 500 g. en pescadería, y si no me equivoco, 600 g. en carnicería. ¿Es o no es una medida interesante?

Desgraciadamente la globalización no conoce de fronteras y acaba barriendo incontables aspectos culturales que, por ínfimos que parezcan, son cultura. Sé que el “keun” (근) será una de estas “nimiedades” que acaben desapareciendo; y lo sé porque soy de las pocas afortunadas seulitas que aún compra en un mercado y conoce el uso del término. Por eso… Ante la incipiente muerte del “keun” en la gran ciudad… ¡Mi más sincero pésame!


miércoles, 30 de mayo de 2007

Paradojas horarias

Una imagen vale más que mil palabras. Dicho esto, poco más puedo añadir a parte de... "Mercado 25 horas".

Ni que decir tiene que en el momento de la foto estaba cerrado. ¿?


miércoles, 14 de marzo de 2007

Sin perder el ritmo

Corea: tierra de idílicas parejas, caldo de cultivo de negocios, madre de novedosas festividades… Solo aquí podrían sacar de un solo tema tres días a celebrar.

¿Quién dijo que la entrega fuera mutua? Por estos derroteros son las chicas las que durante el Valentine’s Day (el 14 de febrero) obsequian a sus novios con chocolate, caramelos, flores o tarjetas; dejando abierto el calendario a la contrapartida.

Dada la de escasa o nula reciprocidad de San Valentín y con una oportunidad comercial puesta en bandeja… ¡Ahora es el turno de ellos de hacer regalos! ¡Happy White Day! (14 de Marzo)

Pero… ¿qué ocurre con los desparejados? Tranquilidad, porque tras dos meses llenos de amor, el 14 de Abril llega el… Black day, momento de reunirse con todos aquellos que siguen en busca del príncipe azul para poder juntos disfrutar de 짜장면 (Chajangmyeon), un delicioso plato de fideos con salsa de judía negra.

Para gustos… ¡Los colores!